En los pueblos del norte, donde estudiar una carrera terciaria o universitaria suele costar el desarraigo de dejar la casa y a la familia, tener las aulas a la vuelta de la esquina no es un lujo: es la única forma de progresar. Con esa convicción, los estudiantes de la Universidad Nacional de Jujuy (UNJu) lograron que su reclamo llegue directo al corazón político del pueblo a través de la Resolución N° 036/2026-HCDT.
El Concejo Deliberante de Tilcara abrió formalmente la «Séptima Banca» —la histórica banca del vecino— para que los chicos tomen la palabra y se sienten cara a cara con los concejales en la sesión especial. En el recinto se debate además un proyecto clave de declaración de interés municipal para cuidar la continuidad de las dos carreras que hoy funcionan en el Hotel de Turismo: la Licenciatura en Trabajo Social y la Tecnicatura Universitaria en Transformación de la Producción Agropecuaria.
Pero el reclamo no se queda solo en los papeles de la política. Como bien sintetizó Jazmín, estudiante de 24 años de Trabajo Social que viaja a diario desde Huacalera, la presencia de la UNJu «es un puente para los jóvenes del interior». Ante la amenaza del desfinanciamiento y el fantasma del cierre, la juventud universitaria convoca a una gran marcha para el jueves 15 de octubre a las 15:00 horas por las calles de Tilcara, sumando asambleas y actividades durante toda la semana. Una señal clara de que, para la comunidad quebradeña, la educación del pueblo no se rifa ni se toca.


