La escena se repite con una monotonía exasperante en las banquinas de la Ruta 9: vecinos de Tilcara y Maimará, bajo el sol inclemente o el frío, aguardan un transporte que oscila entre la informalidad y la desidia. Lo que para un funcionario de Tilcara y Maimara puede parecer un detalle de color, para el quebradeño es un drama cotidiano de conectividad, economía y seguridad.
El transporte interjurisdiccional —el mal llamado «sistema de remises»— se ha convertido en la arteria principal de nuestra región, pero una arteria que sufre de arritmia crónica. Mientras en la capital provincial se debate la legalización de plataformas digitales (como lo ha ratificado recientemente el Concejo Deliberante capitalino), en la Quebrada seguimos atrapados en una zona gris. Aquí, la falta de una regulación armonizada entre los municipios de Tilcara y Maimará genera una anarquía de tarifas, paradas improvisadas y una vulnerabilidad absoluta para el pasajero.


Es hora de que los Concejos Deliberantes de ambas localidades dejen de mirar hacia el Pucará y empiecen a mirar la calle. No se trata solo de aplicar multas o perseguir al trabajador que busca el sustento; se trata de institucionalizar un servicio que ya existe de hecho pero no de derecho. La seguridad vial no es una opción estética: es la garantía de que un joven que estudia en Humahuaca o un abuelo que debe atenderse en el hospital de Tilcara viajen en vehículos con revisión técnica y seguros vigentes.
La política local debe abandonar el cortoplacismo. Necesitamos una Mesa de Gestión Interjurisdiccional que establezca:
Tarifas transparentes: Que el precio no dependa del humor del conductor o la afluencia de turistas.
Puntos de ascenso seguros: Evitar que la Ruta 9 sea una ruleta rusa peatonal.
Integración con el Tren de la Quebrada: El turismo es motor, pero no puede ser el único pasajero del progreso.
Si pretendemos ser Patrimonio de la Humanidad, nuestra calidad de vida —y cómo nos movemos— debe estar a la altura de ese título. El silencio legislativo es, en este contexto, una forma de abandono.



