La tensión entre los avances legislativos de la política central y las autonomías municipales sumó un nuevo capítulo en la Quebrada de Humahuaca. En una votación unánime, el Concejo Deliberante de Tilcara ratificó su rechazo a la reciente media sanción aprobada en el Congreso de la Nación sobre el proyecto de inviolabilidad de la propiedad privada, fijando una postura de resistencia institucional en defensa del patrimonio territorial, cultural y ambiental del municipio.
El pronunciamiento —aprobado tras una minuta de declaración por los concejales Cardoso, Ramos, Tapia y Calisaya— busca encender las alarmas sobre los riesgos que implica la aplicación irrestricta de esta normativa sobre zonas protegidas. Según advirtieron los ediles, la medida nacional podría colisionar directamente con el estatus de Tilcara como Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO, así como con la Ley 24.071 (Convenio 169 de la OIT) y los derechos territoriales consagrados a las comunidades originarias de la zona.
En paralelo, el cuerpo deliberativo avanza en el dictamen de una ordenanza de reconocimiento comunitario, trabajando junto a la Comisión de Cultura y con consulta a las poblaciones locales dentro del marco normativo nacional e internacional vigente. «No podemos quedarnos callados frente a iniciativas que atentan contra la soberanía del suelo; los funcionarios representativos tenemos que hacernos cargo y fijar postura explícita», remarcaron desde el bloque promotor del proyecto.
La resolución institucional deja al descubierto la profunda grieta entre el federalismo normativo que se debate en las comisiones del Congreso nacional y la praxis territorial del interior profundo. En una provincia históricamente atravesada por tensiones dominiales, el órgano legislativo tilcareño recurre a la política de proximidad para blindar los recursos naturales y la identidad local frente a los intentos de desregulación dominial.



