Es importante destacar que los candidatos electos provienen de diferentes ámbitos de la comunidad tilcareña, reflejando la diversidad de perspectivas dentro del partido. Amancay Calizaya (47 Votos) Omar Ramos (18 votos), actual director de protocolo del municipio, y Adela Gonza Flores (7 Votos), directora de zoonosis, junto a la primera suplente, Emir Zerpa (1 Voto), director de la juventud del municipio, y la concejal en función, Alejandra Vivero(1 Voto), Guillermo Grimaldo (1 Voto) conforman una lista que busca representar los intereses de la ciudadanía.


Un aspecto crucial de este proceso electoral fue el compromiso asumido por los tres referentes de la UCR tilcareña: Sonia Pérez, Tomás Tapia y Félix Pérez. Su acuerdo previo de respaldar al candidato que resultara electo, independientemente de las tensiones internas que pudieran existir, subraya la madurez política y la prioridad de trabajar unidos de cara a las próximas elecciones legislativas. Este consenso, alcanzado a pesar de las diferencias, demuestra la capacidad del radicalismo local para priorizar el proyecto colectivo por encima de las individualidades.
La tradición de la UCR de realizar elecciones internas en su sede central, una práctica que se remonta a 1995, refuerza su compromiso con los principios democráticos y la participación de sus afiliados en la toma de decisiones. Este proceso electoral en Tilcara es un ejemplo más de cómo el partido, a pesar de las naturales diferencias ideológicas y de enfoque, utiliza el voto popular como herramienta fundamental para la selección de sus representantes.
Desde una perspectiva informática y política, la transparencia y la legitimidad que otorga el voto popular son pilares esenciales para la fortaleza de cualquier partido. En el caso de la UCR de Tilcara, el respeto irrestricto a la voluntad expresada en las urnas no solo fortalece la unidad interna, sino que también consolida su capacidad para representar eficazmente los intereses del pueblo. La elección del treinta de marzo es un recordatorio de que, en la democracia partidaria, la voz de los afiliados es la que define el rumbo y legitima a sus líderes y candidatos.

