En una plaza Próspero Molina que late al ritmo de la identidad federal, la novena luna de Cosquín 2026 fue testigo de un hecho artístico que trasciende lo musical para convertirse en un acto de justicia cultural. Micaela Chauque, la «hija del viento», no solo trajo consigo el sonido ancestral de sus instrumentos de caña, sino que tendió un puente necesario entre la liturgia andina y la cultura popular más fervorosa.


El momento de mayor densidad política y emocional ocurrió cuando Micaela, con la generosidad que caracteriza a los artistas que comprenden su territorio, convocó al escenario a dos figuras esenciales de la identidad jujeña: Adrián y Débora Chauque. «He invitado a dos personas queridas de nuestro gran pueblo andino, para quienes han traído mucha alegría y felicidad: el tío Adrián y Débora», anunció la multiinstrumentista, dando paso a una comunión estética que fusionó la profundidad del altiplano con el ritmo inconfundible de los Dados Negros.


El repertorio fue una oda a la nostalgia y al baile colectivo. Desde los primeros acordes de «Tarjetita de Invitación», la plaza se transformó en un gran patio jujeño, rompiendo la solemnidad del festival para dar paso al goce. La interpretación de «Pastorcita» y la emblemática «Boquita de Puna» recordaron que la música del NOA no conoce de jerarquías sociales, sino de sentimientos compartidos que atraviesan el país de punta a punta.
Bajo una puesta en escena imponente que movilizó a más de 120 bailarines, el cierre fue un grito de resistencia cultural. Las estrofas de «Llegando está el carnaval» marcaron el clímax de una presentación donde el charango, el bombo y el viento se unieron para demostrar que, en tiempos de fragmentación, la cultura sigue siendo el último refugio de la unidad nacional.


Cosquín se puso de pie para despedir a una Micaela Chauque que, respaldada por el legado de Adrián y Débora, confirmó que Jujuy no es solo una provincia en el mapa, sino un estado del alma que anoche, en el corazón de Córdoba, nos recordó quiénes somos.
Nota: infotilcara



