En el corazón de la Quebrada de Humahuaca, la postal idílica de Purmamarca se ve hoy empañada por un conflicto que escala: la falta de planificación turística y cultural. Lo que en Buenos Aires se lee como una simple disputa administrativa, en el territorio es la manifestación de una crisis de gestión que afecta directamente el sustento de cientos de familias que viven del turismo y la identidad local.
En una tensa reunión, comerciantes y vecinos enfrentaron a funcionarios de las áreas de Hacienda, Control Comercial y Turismo de la Municipalidad, ante la notable ausencia del intendente Humberto López. El reclamo es de una claridad meridiana: mientras localidades vecinas como Maimará potencian su oferta, los purmamarqueños denuncian que «no se hizo nada en toda la temporada»
El eje del conflicto: El Carnaval a Caballo
El punto de mayor fricción radica en la autorización del histórico Carnaval a Caballo. Según se desprende del testimonio de los presentes, el año pasado la festividad fue cancelada debido a una falta de acuerdo respecto a la limpieza del pueblo. Los funcionarios municipales insistieron en que se requiere que las comparsas colaboren activamente con el saneamiento, mientras que los vecinos retrucaron comparando la situación con otros municipios donde el Estado asume su rol de servicio público sin asfixiar la tradición


La falta de diálogo y la burocratización de la cultura son lujos que un pueblo turístico no puede darse. Mientras la comunidad afirma que «ya no hace falta otra reunión» porque la voluntad popular está expresada en notas firmadas, la municipalidad parece encerrada en una retórica de controles que, en la práctica, se traduce en parálisis.



