La situación energética en la Quebrada de Humahuaca ha alcanzado un punto de ebullición, configurando una crisis que trasciende lo meramente técnico para convertirse en un conflicto político y social de envergadura. En Tilcara, la precarización del servicio prestado por la empresa EJESA S.A. —cuyo contrato fue renovado por la provincia— ha quedado expuesta tras los últimos eventos climáticos. El reciente temporal de «viento norte» no solo provocó un apagón que dejó a miles de usuarios (las estimaciones oscilan entre 2.500 y 7.000 damnificados) sin suministro durante casi tres días, sino que desnudó la fragilidad de una infraestructura convalidada por el poder concedente.
A este escenario de desidia estructural se suma el impacto asfixiante de un «tarifazo» feroz, que en muchos casos ha duplicado el valor de las facturas precedentes. La respuesta institucional, lejos de llevar alivio, ha profundizado la grieta entre la dirigencia política y la ciudadanía: una ordenanza del Concejo Deliberante local que buscaba suspender los cortes y refinanciar deudas fue vetada, dejando a los vecinos en un estado de vulnerabilidad jurídica y económica.
Ante la ausencia de respuestas estatales efectivas, la sociedad civil ha decidido organizarse. Se ha convocado a una Consulta Popular para tratar la situación del servicio de energía eléctrica. Este encuentro contará con la presencia especial de la Dra. Alicia Chalabe, quien brindará asesoramiento profesional para que los vecinos puedan evacuar dudas y centralizar sus reclamos, especialmente aquellos referidos al aumento desmedido de tarifas y a los daños materiales (artefactos quemados, pérdida de alimentos) sufridos durante el apagón.



