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domingo, mayo 26, 2024
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Una promesa a la Virgen de Tilcara, una leyenda y el final de una maldición: qué pasó con la Selección argentina en la previa de México 86

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El libro “Operativo Tilcara 86″, del periodista Juan Ignacio Provéndola, reconstruye cómo fueron los días del seleccionado de Bilardo en el norte argentino y profundiza en la visita a la iglesia del lugar que generó un mito en torno a la larga espera por la Copa del Mundo.

En el espacio “Cómo lo escribí” de Infobae Leamos, autores y autoras cuentan el detrás de escena de sus libros. Por qué eligieron los temas o historias que terminaron en sus páginas, qué revelaciones aparecieron en el proceso de escritura, qué sensaciones hubo a medida que ese proceso ocurría.

En este caso, el periodista argentino Juan Ignacio Provéndola cuenta en primera persona la “cocina literaria” de su último libro, Operativo Tilcara 86, en el parte de un mito, una leyenda que data de más de 36 años y que envuelve a la Selección Argentina de fútbol. ¿Cuál? En enero de 1986, catorce jugadores del seleccionado de ese año, junto al cuerpo técnico encabezado por Carlos Salvador Bilardo pasó diez días en Tilcara.

Y, entre compromisos protocolares, se dice que hicieron una promesa a la Virgen de Copacabana: volver a agradecerle si obtenían el título mundial. ¿Por qué Argentina no salió campeón hasta Qatar 2022? Este rincón en el norte argentino se convirtió en el escenario de una historia llena de mitos, promesas y supuestas maldiciones.

En una crónica detallada y apasionantes, Provéndola se mete de lleno en el mito, profundamente arraigado en la fe de algunos, y arroja luz sobre una expedición que forjó un vínculo inolvidable entre los jugadores y el entorno natural. Y, también, hurga en las semillas de una creencia que persiste hasta hoy. ¿Existió o no la promesa? Operativo Tilcara 86 es la historia donde la pasión, el mito y el fútbol convergen en un entramado único de fe y destino, que solo los creyentes pueden comprender en su totalidad. Y ahora, rezarle al “Messias”.

Tapa del libro "Operativo Tilcara 86"Tapa del libro “Operativo Tilcara 86”

Cómo escribí “Operativo Tilcara 86″

A diferencia de la mayoría de las que investigué y narré en libros anteriores o en distintas notas, esta historia no la busqué yo, sino que ella me encontró a mí: la descubrí en el mismo viaje que conocí Jujuy, yendo a presentar Rockpolitik: 50 años del rock argentino y sus vínculos con el poder político. Tenía dos actividades, una en San Salvador y otra en La Quiaca, y en el camino entre ambos mi amigo Edgardo Gutiérrez (que había organizado todo y además me llevaba) decide hacer una parada técnica en una estación de servicio sobre la entrada a Tilcara, en la Ruta 9. Era agosto de 2017, poco después de otro aniversario por la gesta del Éxodo Jujeño.

Mientras él cargaba nafta en plena Quebrada de Humahuaca, yo me fui a caminar por ahí, sorprendido por la cantidad de casas y edificaciones a la vera de la Panamericana. El entorno que me recordaba mucho al que hay por la Ruta 11 a la altura de Valeria del Mar, donde la misma estación de servicio está rodeada de varias construcciones.

En el camino me encontré con una simpática cancha, más bien un potrero, que me resultaba muy similar a las de la querida Liga Madariaguense en la que juegan equipos de mi Villa Gesell natal. Me saqué una selfie para mandarle a mis amigos de La Costa y, de vuelta al auto, le pregunto a Edgardo quién usaba ese campito. Su respuesta me sorprendió: “Eso es lo de menos; lo más interesante es que Bilardo trajo ahicito a muchos de los jugadores que ganaron el Mundial de México”.

Virgen de Copacabana del Abra de Punta Corral, en Tilcara (Captura de video)Virgen de Copacabana del Abra de Punta Corral, en Tilcara (Captura de video)

Edgardo es del interior como yo, y supuse que a ambos nos unía la misma exageración a la hora de narrar nuestras historias de pueblo. Naturalmente no le creí: era imposible que un tipo con tantas mañas y recaudos como el Doctor Carlos Salvador Bilardo fuera capaz de entrenar con un equipo de alta competencia en una cancha que, además de tierra, tenía piedras. Podía hacerse cualquier cosa en ese terruño, menos hacer rodar una pelota.

Pero Google no dejó dudas: había varios artículos que contaban someramente aquella empresa de enero de 1986 en la que, efectivamente, Bilardo había llevado a doce futuros campeones del mundo durante diez días a Tilcara. ¿Por qué? descubrió que ese lugar tenía exactamente la misma condición geográfica que el Distrito Federal (hoy CDMX) y Puebla, las dos ciudades que el sorteo había colocado en la cartografía de la Selección Argentina.

De vuelta en Buenos Aires le pedí a mi colega Juanky Jurado el contacto de Bilardo. Quería hacerle una entrevista sobre esta historia para Página/12. Me pasa un número de línea y me aclara que primero debía convencer a Gloria. La esposa del “Narigón” funcionaba como sensato filtro ante la catarata de pedidos y demandas. Llamé un día, dos, diez. Nadie atendía. Abandoné la idea y volví a probar un mes después. Del otro lado contestó una voz indiscutible: era Carlos Salvador citándome a la radio en la que hacía su recordado programa La Hora de Bilardo.

Carlos Salvador Bilardo y Diego Maradona en el Mundial de México 86.Carlos Salvador Bilardo y Diego Maradona en el Mundial de México 86.

La charla se prolongó más allá de la medianoche y la nota salió poco después en el Suplemento NO, aunque estaba claro que ese formato me quedaba corto. Los recuerdos de Bilardo me sirvieron como hoja de ruta para profundizar la historia. Así, primero me comuniqué con varios jugadores (el Checho Batista a la cabeza, también el Tata Brown); luego revisé diarios y revistas de la época que cubrieron la expedición. Y, por último, viajé cuatro veces a Jujuy para entrevistar a los tilcareños y consultar los periódicos locales.

El material era alucinante y servía para darle veracidad a un relato cuyo recuerdo oral lo confinaba exclusivamente al realismo mágico: jugadores haciendo triple turno a más de dos mil metros de altura bajo 30 grados de calor en un terreno que, días atrás, había usado para cosechar lechuga, en un pueblo de apenas dos mi habitantes y con un solo teléfono. Todo esto ante la absorta mirada de jujeños que jamás habían visto a esas leyendas en movimiento, pues no había entonces televisión en la Quebrada. Algo impensado en la actualidad: ¿cuánto duraría Messi entrenando en una cancha sin siquiera alambrado antes de que se le abalancen hordas de fanáticos?

Nota periodística sobre el viaje de la Selección argentina a Tilcara en el diario "El Gráfico".Nota periodística sobre el viaje de la Selección argentina a Tilcara en el diario “El Gráfico”.

Mi idea fue publicarlo antes de Rusia 2018, aunque no hubo interés editorial. A contrarreloj, logré convencer a Sudestada de hacerlo cuando faltaba apenas un mes para Qatar 2022. Algo me indicaba que era el momento preciso… antes de que fuera demasiado tarde. Cuando los periodistas me preguntaban sobre el mito de la Virgen de Copacabana (según el cual aquel plantel no cumplió una supuesta promesa de volver a agradecer si ganaban el Mundial) mi respuesta fue que el libro también era una ofrenda de respeto a la Mamita del Cerro, así conocida por la región andina que la adora con religiosa devoción.

Operativo Tilcara 86 fue, a mi manera, una forma de saldar aquel compromiso en deuda. Como hombre de fe y de palabra, prometí ir en persona si el milagro volvía a ocurrir. Creer o reventar: Argentina se consagró poco después en una final infartante y cumplí mi palabra en una noche inolvidable donde presenté el libro en el Museo Terry de Tilcara, frente a la iglesia en la cual yacen la Virgen y un museo dedicado a ella que desde entonces, además, cuenta con un ejemplar de esta bonita historia.

Quién es Juan Ignacio Provéndola

♦ Nació en Villa Gesell, Buenos Aires, Argentina.

♦ Es Licenciado en Periodismo y escribe desde 1999 sobre cultura, deportes y sociedad en distintos medios.

♦Actualmente se desempeña como periodista en el diario Página/12, dirige el portal pulsogeselino.com.ar y es docente en la carrera de Comunicación Social de la Universidad de Buenos Aires (UBA).

♦ Es autor de varios libros, entre ellos RockPolitik: 50 años de rock argentino y sus vínculos con el poder político (2015), El ojo que espía (2019) y Autostop. Crónicas e historias de un mundo que ya no será igual (2021).

Fuente: infobae

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